miércoles, 4 de mayo de 2011

Los eventos

La necesidad de causar un alto impacto y diferencias han hecho que se destinen recursos de los presupuestos de marketing a los distintos tipos de eventos. Es así, como las empresas o las instituciones culturales realizan, según sea el caso, seminarios, conferencias, ferias, workshop, inauguraciones, lanzamientos de productos, etc. con el fin de ayudar a crear una imagen corporativa, provocando un fuerte efecto de recordación y simpatía hacia quienes los organizan.

El evento, de cualquier tipo, es una herramienta de comunicación que persigue un objetivo determinado. Es un refuerzo a la imagen que se inserta dentro de políticas comunicacionales. Esta situación resulta mas evidente en los eventos de relaciones públicas dirigidos principalmente a clientes, proveedores y, en general, a las personas que de una u otra forma se relacionan con la empresa o institución.

La tipología de un evento se define por el público al que está dirigido. Existen eventos internos que se focalizan en los empleados de la empresa, en sus clientes o en los proveedores, con el fin de involucrar a todos los estamentos en un objetivo común.

El evento de tipo externo se dirige a un público selectivo o masivo, pero enfocado hacia la opinión pública. Se apoyan en una campaña de gran cobertura y difusión, privilegiando el efectismo y la espectacularidad con el fin de crear recordación. Finalmente, están los eventos lobby, dedicados a generar simpatía y preferencia beneficiando a la empresa organizadora. Son elegantes, sofisticados y exclusivos, generalmente para un público culto y crítico.

Cada evento responde a distintas necesidades por lo cual se utilizan diferentes estrategias y formas de organización, siendo lo más importante tener claridad en el concepto que se desea transmitir y llevarla a cabo con la máxima responsabilidad. Un evento va desde una conferencia con un conocido expositor hasta una gran feria o un recital de una figura famosa.

La realización de un evento es una labor más práctica que teórica, pero sin dejar de considerar que existen ciertos parámetros técnicos y fundamentos organizativos que permiten un trabajo eficiente, sumados a las habilidades personales y la capacidad de organización del realizador profesional y su equipo.

viernes, 15 de abril de 2011

La comunicación digital

Al vivir en una sociedad del conocimiento, como la actual, se deben aprender los
usos más productivos de las tecnologías, sobre todo en la educación. Cuando se
habla de alfabetización digital, se puede afirmar que el mayor nivel es la
producción de contenidos, es decir, la transformación de los usuarios en
desarrolladores, en este caso, a instancias de las aplicaciones Web 2.0.

La educación ha sido una de las disciplinas más beneficiadas con la irrupción de
las nuevas tecnologías, especialmente las relacionadas a la Web 2.0. Por ello,
resulta fundamental conocer y aprovechar la batería de nuevos dispositivos
digitales, que abren inexploradas potencialidades a la educación misma y a las
estrategias de marketing y publicidad.

Resulta evidente que frente a la tradicional estructura estática de Internet, con
pocos emisores y muchos receptores, comienza a adoptarse una nueva
plataforma web donde las aplicaciones son fáciles de usar y permiten que haya
muchos emisores, muchos receptores y una cantidad significativamente más alta
de intercambios y cooperación.

La Web 2.0 modificó considerablemente la manera en la que se utiliza la
información y la comunicación. Lo que ha cambiado no es solamente el número
de medios, que aumentó prodigiosamente, sino más bien la actitud de los
internautas que comentan, publican y finalmente vuelven a ser los actores de la
información, dejando de ser los antiguos lectores pasivos.